Un artículo reciente en The Conversation (Gómez Serrano 2026) alerta sobre el riesgo de las mascotas sobre la fauna silvestre. En el se señala el grave riesgo que suponen los gatos para las aves, pequeños mamíferos y reptiles. Tanto que se considera como uno de los depredadores invasores más dañinos del planeta. Si bien es cierto que estas extinciones no se esperan por aquí, la gravedad queda manifiesta al haber ocurrido en islas donde abunda la fauna endémica (exclusivas de las mismas) y que son muy sensibles a nuevos depredadores a los que no están acostumbrados. Hace casi 10 años, en un artículo publicado en la desaparecida revista de El Marraz sobre el "uso recreativo responsable del medio rural y natural" alertaba de los riesgos que comporta para la fauna local el paseo de perros por el campo. Esta amenaza afecta a las especies de caza menor (liebres, conejos y perdices, particularmente en estados inmaduros), causa de que este prohibido el paseo de perros sueltos por el coto de caza (todo el campo del municipio) y especialmente aves que anidan en el suelo, como la propia perdiz y otros pajarillos de medios abiertos como alondras, cogujadas, lavanderas, etc. Los perros sueltos son además un riesgo para los corzos, especialmente para hembras gestantes (primavera).
El problema se ha agravado con el incremento del número de mascotas con riesgos antes desconocidos como la contaminación por plásticos usados por dueños desinformados (?) para ¡embolsar las heces en el campo! (en el entorno urbano, depositadas en papeleras, si son necesarias, aunque se deben usar bolsas biodegradables y los contenedores de basura) o la mayor presencia de gatos en las denominadas colonias felinas, aunque su fin sea controlarlas. En este caso parece existir un riesgo añadido de proliferación de ratas que se alimentan del pienso para gatos. Se debe evaluar tal riesgo y/o poner el pienso en sistemas en los que no alcance tan molesto comensal.
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